Que la crisis es real ya no lo discute nadie. Pero si uno abre los ojos ayer por la tarde, después de haberlos tenido cerrados por un año, y ve los resultados de Apple pensaría que la crisis no existe.

A pesar de que mucha gente critica sus productos por excesivamente caros, sobre todo si los comparamos con la competencia, se siguen vendiendo. La verdad es que Apple nos sorprende con productos innovadores en el diseño y en la funcionalidad, que son atractivos para el público. Tan atractivos que se siguen vendiendo, en números extraordinarios, a pesar de la crisis que nos azota a todos.

Los resultados del último trimestre (Abril-Junio 2009) son los mejores de su historia (sin contar campañas navideñas). En tres meses se han vendido 5.2 millone de iPhones, 2.6 millones de ordenadores y, a pesar de la caída, ni más ni menos que 10.2 millones de iPods.

Mucha gente se preguntaba acerca de la influencia de Steve Jobs en los resultados. Su ausencia de los últimos seis meses prueba que aunque la figura del CEO es importante, la estrategia y su implementación marcan la diferencia: Productos innovadores, continuas mejoras, control férreo sobre la marca, marketing diferenciado, canal de ventas propio, etc. son elementos de la estrategia que le han dado la razón.

No cabe ninguna duda de que muchos quieren imitar a Apple y de momento no lo consiguen. Apple ha conseguido lo que muchos sueñan: que usuarios de sus productos, todavía funcionales y válidos, compren los nuevos nada más salir (somos numerosos los que tenemos, por ejemplo, más de un iPod).

De todas formas no hay que olvidar que, poco a poco, Apple va ganando cuota de mercado en los ordenadores. La mitad de los ordenadores vendidos lo han sido a personas que nunca antes habían tenido un Apple.

Parece que Apple, con o sin Steve Jobs, acertó con su estrategia y no parece que vaya a cambiarla.