Estoy de acuerdo con la reflexión de Alfons Cornella acerca de la necesidad de reinventar las escuelas de negocios. Prueba de ello es mi propia experiencia profesional de los últimos diez años. Vivo en Estados Unidos desde 1998 y mi experiencia aquí, durante ocho años como Director de Sistemas de Información (Chief Information Officer) para una compañía internacional de consultoría en Washington, DC (www.casals.com) y ahora como gerente (manager) para otra compañía consultora en tecnologías con base en Chicago (www.whittmanhart.com) coincide con lo que Cornella menciona (” […] No es posible hablar de negocios sin hablar de tecnología”). Por esa misma razón mi trabajo ha sido el de facilitador o traductor. Mucha gente no entiende lo que hago porque parte de mi trabajo consiste en traducir lo que los gerentes y managers de las organizaciones quieren o desean, en requerimientos para los programadores, gestores de bases de datos, etc. Los gerentes y managers de las organizaciones saben lo que quieren pero no entienden mucho de tecnología mientras que lo ingenieros, programadores, etc.. entienden de tecnología pero, en general, les cuesta mucho mas ver la visión global del negocio y con frecuencia se quedan en los aspectos puramente tecnológicos.

Esa necesidad de saber lo que una idea para un nuevo producto o un nuevo servicio implica en términos tecnológicos (servidores de web, bases de datos, usabilidad, etc.) no está, todavía, incorporada en la escuelas de negocios. Es por ello que las nuevas grandes empresas que utilizan la tecnología como principal fuente de negocio, para generar productor o servicios, son en mucho casos el fruto de jóvenes empresarios (ejemplos típicos son Google, Facebook, Digg, etc.) que por pertenecer a la generación que pertenecen han tenido un contacto con las tecnologías de información desde muy jóvenes y han crecido con ellas.

Por motivos profesionales he tenido la oportunidad de participar en reuniones con gestores de fondos de capital riesgo (venture capital) y la primera pregunta después de explicar el producto o servicio es: ¿Cuál es el modelo de negocio? La intención es saber, independientemente de que el producto o servicio pueda ser mejor o peor, ¿Cómo se va producir el retorno de la inversión? En muchas ocasiones grandes ideas de productor o servicios no han visto la luz porque no se ha sabido responder a esa pregunta. Exactamente ese es el espacio que todavía las escuelas de negocios tienen que cubrir.

El modelo tradicional de enseñar cursos de Marketing, Finanzas, Estrategia, Gestión de Proyectos, etc. como compartimentos estancos es obsoleto. No estoy diciendo que estas disciplinas no sean importantes sino que, hoy por hoy, todas esas disciplinas están interrelacionadas y como tal se han de impartir en las escuelas de negocios. No es posible tomar decisiones empresariales mirando solo cada una de estas disciplinas sino que las decisiones han de tener en cuenta, como mínimo, todos esos componentes.

Las escuelas de negocios y sus profesionales han de trabajar hacia un modelo donde las diferentes disciplinas se interrelacionen y los alumnos puedan analizar, de forma conjunta, el impacto global de esa interrelación. Es mas fácil decirlo que hacerlo, especialmente porque las escuelas de negocios están todavía organizadas en base a los departamentos tradicionales de Marketing, Finanzas, Métodos Cuantitativos, etc. La colaboración entre departamentos se ha de incrementar y nuevos cursos, con contenidos y profesores multidisciplinares, han de aparecer en los programas de las escuelas de negocios.